Estás en:
Home > Ocurrencias > Tiempo de juego en Dublín

Tiempo de juego en Dublín

Hace una década o así casi nunca escuchaba la radio. La afición de mi amigo Fernando por “Gomaespuma”, o la de Sonia por “Carrusel Deportivo”, me fueron haciendo un poco a la idea de escuchar de fondo algún programa. La verdad es que lo único que realmente me gustaba escuchar era “Hora 25” cuando Carlos Llamas intentaba aplacar a Carlos Mendo y Miguel Ángel Aguilar. Siempre preclaros cada uno a su manera. Se fue Carlos Llamas y no he podido volver a hacerme fiel a ese programa. Una pena.

Otro de los programas a los que me sentía unido era “Milenio 3”. Esta fidelidad la mantengo.

Para los que ya se han incorporado en plena era de la web 2.0 y las redes sociales, les parecerá absurdo que nos admiremos de cómo ha cambiado todo. Queridos, hasta hace nada necesitabas girar los cuernos de la tele para pillar la primera. Y sólo había dos.

De la radio – transistor en la mano, siguiendo carrusel deportivo mientras se iba uno por ahí, hemos pasado a la radio en Internet.

Podcast que permiten:

  • escuchar el programa cuando quiero
  • hacerlo desde allá donde esté, generalmente entre Fuenlabrada, Malagón y Dublin
  • elegir lo que quiero escuchar y sobre todo lo que quiero saltarme… ¿rollo? adelantar

Presencia de los medios, también las radios, en las redes sociales que te lo ponen fácil:

  • puedes ofrecerles feedback. Baja del púlpito machote, que eres uno de los nuestros
  • pueden ofrecerte información adicional. la conversación se abre a lo que pueda publicarse en un muro, en un enlace. la radio ya no explica lo que puede verse en youtube
  • con suficiente gente apoyándote puedes cambiarles… o animarles a que cambien. Sin el movimiento Pro-Paco(gonzalez) en la Red… el salto de fé de la SER a COPE (paCO-PEpe) hubiera sido más acojonante.

El caso es que la radio… el audio, ya está en Internet. Y lo que le rodea en mecanismos de retroalimentación e interactividad, también.

Paseando un día por O’Connel Street, mirando ese pedazo de pincho que dieron en llamar The Spire, me preguntaba lo fácil o difícil que sería montar una cadena de radio que pudiera escucharse como se escuchaba antes un transistor pero sin necesidad de pedir una licencia por cubrir espacio radioeléctrico. Vamos, una emisora que emita por Internet y que gracias a los miles de puntos de acceso de los que dispone una ciudad, pudiera ser escuchada en cualquier sitio. Mi propia emisora, grabada por mí, escuchada en las calles de Dublin, de Madrid, de Nueva York o Pekin. En cualquier sitio con acceso a Internet. Y si interesa y es rentable, hasta puede ser uno mismo (un operador-cadena) quién decida instalar los puntos de acceso. “Navega gratis mientras escuchas nuestros programas/anuncios” o “escúchanos mientras esperas el autobús, sólo damos información sobre la línea”… Audio bajo demanda, específico o audio generalista, da igual. Es posible. Algo parecido ya existe para funciones publicitarias, así que no me digas que no sería viable. Habría que pulir la idea, es sí. Lo más difícil generalmente.

Similar Posts