Estás en:
Home > Trabajo > Cazando mamuts

Cazando mamuts

Llevo un tiempo reflexionando si hay algo en la vida que no sea trabajo. Si los arqueólogos, antropólogos, etc. están en lo cierto, parece que cuando nuestros antepasados se dedicaban a cazar, o a cultivar, pastorear o incluso a guerrear… no había una diferencia clara entre el trabajo y la vida. Mayoritariamente la vida, corta generalmente, era trabajar. Lo demás era más bien poca cosa. ¿Conciliación familia-trabajo? Dabuti, llevémonos la familia a currar.

Grandes empresas de la consultoría, del marketing o de IT, se han impregnado de una tendencia que nos devuelve a las tradiciones de nuestros neolíticos. El trabajo es la vida y lo demás… son pequeños extras. El problema es que se empeñan en pagarlo por horas, pero sólo hasta las 6pm. Luego me lo regalas. Tiempos de transición hacia otro modelo, supongo.

En mi caso, siendo autónomo, hace tiempo que aprendí a no hacerme trampas al solitario y considero que mi productividad se ha beneficiado de ello, pero entiendo que si a alguien le dices: “trabajas por objetivos que no puedes fijar, y además por horas que no vas a poder cumplir”… en este caso, será difícil encontrar la motivación, la verdad. Sobre todo porque si les pides matar cien mamuts antes del viernes posiblemente alcancen  objetivos, pero difícilmente cumplirán los suyos propios y a la larga… más que por la puerta, saldrán por la ventana. Cuidado.

¿Tendrían nuestros antepasados prehistóricos alguna pretensión individual, o la noción de “tiempo de calidad” con la familia? No sabemos ni siquiera si cobrarían por horas, por objetivos… aunque seguramente fuera en especie, claro. Al final la tribu absorbe a las relaciones de sanguinidad. Solo que ahora la tribu tiene nombre de empresa y guidelines corporativas. Pero el caso es que no se puede ir uno de vacaciones dejando la tribu sin la sensación inducida de culpabilidad por apagar el teléfono y tirar el pincho 3G al mar.

Resumo:

  • Trabajas por objetivos que fijan otros
  • Cobras según convenio que firmaron otros
  • Echas las horas “que sean necesarias” para terminar
  • Absorbes la idea de que tu vida es tu trabajo
  • … y de que tu vida privada depende de tu trabajo
  • Y si no te gusta…

Y algunos seguirán esperando heredar la lanza del jefe… o la empresa…

Animo a los piquetes informativos de los sindicatos que tanto se empeñan en que la gente que no es afiliada secunde sus huelgas, y a la inspección de trabajo que supuestamente existe, a que se pase por las sedes de las empresas que todos sabemos y revise las condiciones de trabajo, si se cumplen las horas en convenio, cómo se aprieta a la gente.

Quizá así parte de la vida si ha de ser trabajosa, pueda serlo por dedicación o entretenimiento, no por sometimiento a “alguienes” que con una mano que te dan de comer para taparte la boca mientras con la otra te tapan la nariz para ver cuánto aguantas sin respirar.

Similar Posts